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Barreda Moller escribe...

Las ventas por Internet como medio de prueba del uso de la marca

El registro de una marca impone a su titular la carga de su uso, pues de esa forma el producto o servicio que distingue entra en el circuito comercial y se encuentra a disposición del público cumpliendo eficazmente su función en el mercado.

Si bien años atrás la forma de demostrar el uso de una marca era a través de medios clásicos que implicaban un soporte físico, hoy en día el fenómeno global del comercio electrónico ha cambiado las formas tradicionales de realizar las transacciones comerciales, recurriéndose  a la tecnología como medio idóneo para la celebración de actos que producen consecuencias  jurídicas.

Esta nueva realidad del uso de la plataforma virtual para hacer compras en una tienda electrónica, en donde los productos son puestos a disposición de los clientes de todo el mundo a través de la página web de la compañía vendedora, ha traído de la mano retos cuando de probar el uso de la marca que los distingue se trata. La premisa es demostrar – a tenor de lo preceptuado por el artículo 166 de la Decisión 486 – que los productos o servicios que distingue la marca han sido puestos en el comercio o se encuentran disponibles en el mercado.

Se entiende, en consecuencia, que el uso de un signo en Internet constituirá uso en un Estado miembro de la Comunidad Andina, si dicho uso tiene un efecto comercial en ese Estado miembro.

Al respecto se ha pronunciado la Sala de Propiedad Intelectual del INDECOPI en diversas resoluciones, señalando que a efectos de acreditar el uso de una marca no es indispensable que los productos identificados con dicha marca sean fabricados y vendidos en y desde el Perú u otro País de la Comunidad Andina, siendo requisito, únicamente, que tales productos hayan sido adquiridos por consumidores que domicilian en el Perú o en algún otro País de la Comunidad Andina, reconociendo que actualmente las compras por Internet se han convertido en un medio frecuente para adquirir productos de determinada empresa que no tiene una sucursal o establecimiento comercial en nuestro país, y que dicho acto se considera como comercialización efectiva de productos con la marca específica.

Una de las primeras resoluciones en donde la Sala aplicó dicho criterio es la Resolución Nº 1270-2011/TPI-INDECOPI, en la que se validaron las órdenes de compra que acreditaban que Victoria´s Secret Stores Brand Managment, Inc.   había vendido sus productos de la marca VICTORIA SECRET a consumidores peruanos a través de internet, reconociendo el uso de la marca.

En ese sentido, la prueba por excelencia del uso de una marca al realizar ventas online lo constituyen las impresiones de archivos correspondientes a órdenes de compra por internet efectuadas por los consumidores peruanos, así como las órdenes de compra emitidas por la empresa a favor de personas domiciliadas en el Perú y las respectivas constancias de envío de los productos – documentos entre los que debe existir una total correspondencia y en los que debe consignarse la marca que distingue los productos o el código que los identifica en el catálogo – ya que permiten demostrar, válidamente, la venta de productos a consumidores peruanos que ordenaron sus productos por internet. A dicha evidencia se agrega la publicidad en internet y los catálogos en línea, los cuales tienen relevancia como medios de prueba complementarios cuando van seguidos de la comercialización efectiva de los productos.

Se trata, por tanto, de documentos de prueba idónea, pertinente y eficaz que resulta relevante, y que debe ser producida a efectos de demostrar, válidamente, el uso de una marca en el contexto de las transacciones electrónicas efectuadas en un mercado globalizado como el actual.

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